Estamos aquí reunidos para despedir a nuestro beato carabinero, el General José Alejandro Bernales. Esta ceremonia será breve, a diferencia de la que pudimos ver a través de TODOS los medios de comunicación de nuestro país. Nuestro gran líder ingresó a
Este cercano servidor público nunca se involucró en los hilos de la dictadura, su ascenso a teniente cinco días después del PRONUNCIAMIENTO militar, es una mera coincidencia que no genera suspicacia alguna. El carismático policía, participó de las Fuerzas Especiales (simpáticos funcionarios que disuelven diplomáticamente todo tipo de manifestación) y p
osteriormente ingresó a
Con la vuelta de la democracia nuestro héroe formó parte de
teligencia de Carabineros (Dipolcar). El año 2005 el ex Presi Ricardo Lagos le otorga el cargo de General Director a nuestro humilde personero uniformado.
Así, siempre de manera limpia y honorable, dejando de lado todos los temas que tengan que ver con muerte, sangre, corrupción, dictadura y represión, José Bernales construyó un camino de divinidad y pulcritud para el servicio de la sociedad.
Bueno, también recordemos fugazmente a otras muertes menos importantes, su esposa Teresa Bianchini, que se encontraba en la misión Encuentro Cultural de Shopping (E.C.S.), los comandantes Óscar Tapia, además de su esposa Carolina Reyes (también en la misión E.C.S.), Ricardo Orozco y el capitán Mauricio Fuenzalida.
De esa forma lo recordaremos, más que un carabinero… un amigo, que vinc
uló a la dueña de casa con la institución. En la memoria quedará el general del pueblo (suena a revolucionario), lo inmortalizaremos por la eternidad como el santito que le dio confianza al amigo en tu camino (de manifiesto quedó en Policías en Acción y en 133 Atrapados por la Realidad). Porque nunca la luma y los gases lacrimógenos estuvieron más cerca de la ciudadanía, y ningún país en el mundo ama tanto a sus policías como lo hacen en Chile. Por todo eso te decimos adiós, hasta siempre, y afírmate San Expedito que te salió competencia.











