
Todos toman champaña, todos se sacan fotos, todos dicen que ganaron. Lo cierto es que a Pancho Vidal se le complicó el partido ,pues ganó a penas por penales, pero este encuentro no es el definitivo, la final de vuelta se juega el próximo año y los números de ambas coaliciones se estrechan.
Y es así como todos sacan cuentas positivas, menos Ravinet, que aún debe estar haciendo pucheros, y el Colorín Zaldivar que fue derrotado por los grandes (y verdaderos) vencedores de la jornada: los votos nulos. Sí, porque mientras todos centran sus miradas en Zalaquett, son escasos los análisis que existen para darse cuenta que los miembros sexuales masculinos y las frases de repudio aumentaron en casi un 140% desde la segunda vuelta de

las presidenciales del 2006, donde se registraron 154.972 votos nulos.
El domingo el repudio por parte de la ciudadanía fue claro y aunque quieran quitarle la vista a los sufragios “que cuelgan” no pueden no sentirlos, porque la anulación subió a 397.233 votos para alcaldes (5,83%), y se elevó a más de medio millón de personas para los concejales (8,12%), ambos resultados superan al nuevo pacto Chile Cochino (o limpio, es casi lo mismo). Además hay que destacar que los nulos más los blancos superan al (ni) Juntos Podemos que después del pacto por omisión y las declaraciones de la nueva edil de Pedro Aguirre Cerda, Claudina Nuñez (PC), se podría decir que se unió "sigilosamente" a la Concertación.
Así que usted no le crea cuando dicen que RN ganó la batalla de los partidos, no, p

orque el más exitoso fue el partido anulador PN, que rechazó rotundamente un sistema electoral que no cambia nada e intenta afirmar que la única forma de participación política es el voto.
Después de estos resultados y el repudio hacia los políticos de nuestro país, sólo queda hacerse la pregunta más importante: ¿De donde cresta sacaron las champañas si había ley seca?
Por Herman Villagrán