Una vergüenza. Claramente nosotros no somos miembros de los grupos económicos de Chile (no creo que ningún lector tenga apellido Claro, Luksic o Angelini), sin embargo el pudor me aflora. Chile, que eternamente se ha quejado de la invasión económica Yanky y que además nos cagó la identidad, ahora invade al país vecino Perú.
A falta de invadir con una identidad que no existe (bueno, nuestra identidad es precisamente no tenerla), los navíos colonizadores de Claro (la Pinta), Luksic (la Niña) y Angelini (la Santa María) atacan con lo que mejor saben hacer: explotar y ganar de forma inmoral. La inversión de estos grupos económicos en el Perú, hasta el 2006, es de 4.038 millones de dólares (contrastados con los 40 millones que ellos invierten en Chile), llegando a ser dueñ
os del Banco de Trabajo Financiero CMR, amos del monopolio de los centros comerciales con Ripley, Almacenes París y Falabella, acrededores del 65% de los servicios portuarios y además, por si fuera poco, a ser los que asesoran con servicios de comida y transporte de minerales a empresas mineras, entre otros negocios.
“Para conocer al rey es preciso ser plebeyo, para conocer a la plebe es preciso ser rey”, esta frase de Maquiavelo, que no intenta ponernos ni arriba ni abajo de Perú, muestra que para saber más de nosotros mismos, hay que ver qué se ve desde afuera. Por lo tanto la mejor manera con la cual podemos enterarnos de lo que realmente pasa con los inversionistas que ganan sueldos inmorales al otro lado de la frontera, es revisar la prensa peruana y los documentales peruanos. En Chile, los noticiarios y los diarios conservadores (fomes hasta más no poder) sólo muestran buenas noticias de lo beneficiosos que será el nuevo TLC con…ya da lo mismo. Chile, que era el patio trasero de las grandes potencias junto con sus vecinos de Sudamérica, ahora quiere hacerse un mini patio trasero, dentro del patio trasero de otros.

Acá, en realidad se vive lo mismo, sólo que al menos quienes nos explotan tienen la misma nacionalidad nuestra (mismos apellidos ni cagando), sin embargo los peruanos han sido más movidos que nosotros, ellos captaron lo que nosotros vemos pero no analizamos. “Operativo cuerazos peruanos”, es una manifestación en contra de la publicidad que sólo muestra rubias y rubios pelo lais, gran muestra del descontento con esas imágenes ridículas que llevan los publicistas de nuestros magnates en Perú, claramente distorsionadas del peruano medio. La gran pregunta es, ¿el chileno medio es un rubio, alto, pelo lais, que tiene vacaciones en playas paradisíacas?, está demás la respuesta, pero a diferencia de los peruanos, a nosotros no nos llama la atención este estereotipo, o quizás estamos más acostumbrados por que este proceso lo vivimos antes gracias al Tata (que en paz no descansa) quien se vendió a gringolandia, al igual que los políticos peruanos están vendiendo Perú a Chile. Una vergüenza.
A falta de invadir con una identidad que no existe (bueno, nuestra identidad es precisamente no tenerla), los navíos colonizadores de Claro (la Pinta), Luksic (la Niña) y Angelini (la Santa María) atacan con lo que mejor saben hacer: explotar y ganar de forma inmoral. La inversión de estos grupos económicos en el Perú, hasta el 2006, es de 4.038 millones de dólares (contrastados con los 40 millones que ellos invierten en Chile), llegando a ser dueñ
“Para conocer al rey es preciso ser plebeyo, para conocer a la plebe es preciso ser rey”, esta frase de Maquiavelo, que no intenta ponernos ni arriba ni abajo de Perú, muestra que para saber más de nosotros mismos, hay que ver qué se ve desde afuera. Por lo tanto la mejor manera con la cual podemos enterarnos de lo que realmente pasa con los inversionistas que ganan sueldos inmorales al otro lado de la frontera, es revisar la prensa peruana y los documentales peruanos. En Chile, los noticiarios y los diarios conservadores (fomes hasta más no poder) sólo muestran buenas noticias de lo beneficiosos que será el nuevo TLC con…ya da lo mismo. Chile, que era el patio trasero de las grandes potencias junto con sus vecinos de Sudamérica, ahora quiere hacerse un mini patio trasero, dentro del patio trasero de otros.

Acá, en realidad se vive lo mismo, sólo que al menos quienes nos explotan tienen la misma nacionalidad nuestra (mismos apellidos ni cagando), sin embargo los peruanos han sido más movidos que nosotros, ellos captaron lo que nosotros vemos pero no analizamos. “Operativo cuerazos peruanos”, es una manifestación en contra de la publicidad que sólo muestra rubias y rubios pelo lais, gran muestra del descontento con esas imágenes ridículas que llevan los publicistas de nuestros magnates en Perú, claramente distorsionadas del peruano medio. La gran pregunta es, ¿el chileno medio es un rubio, alto, pelo lais, que tiene vacaciones en playas paradisíacas?, está demás la respuesta, pero a diferencia de los peruanos, a nosotros no nos llama la atención este estereotipo, o quizás estamos más acostumbrados por que este proceso lo vivimos antes gracias al Tata (que en paz no descansa) quien se vendió a gringolandia, al igual que los políticos peruanos están vendiendo Perú a Chile. Una vergüenza.
Por José Morgado